
Jaqueline Robles
Rodrigo Avilés Villarreal es mucho más que un ingeniero en Robótica Industrial egresado de la ESIME Azcapotzalco del IPN, con maestría en Ciencias Computacionales y Telecomunicaciones, además es un profesor con 19 años de trayectoria docente. Rodrigo también vive con baja visión; conoce en carne propia lo que significa enfrentarse a un mundo de letras diminutas, formas borrosas y detalles que, para la mayoría, pasan inadvertidos, pero que para otros representan barreras invisibles.
Esa experiencia de vida, sumada a su rigor académico, fue la semilla de OJOS: una aplicación mexicana de accesibilidad basada en inteligencia artificial, diseñada para quienes enfrentan día a día el desafío de ver, leer y comprender su entorno.
Una herramienta que comprende tu realidad
Con solo apuntar la cámara de tu teléfono hacia un documento, un producto, un letrero o cualquier objeto, OJOS describe lo que observa, lee los textos con una voz clara y natural, e incluso responde preguntas sobre lo que tienes frente a ti. No se trata simplemente de tecnología, sino de aprovechar el potencial de la inteligencia artificial y ponerlo al alcance de la mano, con una interfaz sencilla, amigable y desarrollada con empatía por las necesidades reales de los usuarios.
La aplicación ya está disponible para dispositivos Android a través de Google Play y Huawei AppGallery.
Una historia que también vivimos en Dominio Informativo Digital
En Dominio Informativo Digital, medio comprometido con la inclusión, conocemos de cerca el impacto de esta herramienta. Tenemos en nuestro equipo colaboradores en condiciones de baja visión, para quienes OJOS ha sido mucho más que una aplicación: es una llave que abre puertas. Les permite acceder a la información con mayor facilidad, identificar elementos con precisión y realizar tareas cotidianas con autonomía y confianza.
Compartimos esta recomendación porque sabemos, por experiencia propia, cuánto puede transformar la vida de más personas.
OJOS es el ejemplo más genuino de lo que ocurre cuando alguien no solo analiza un problema, sino que lo vive. Es el punto donde la ingeniería, el conocimiento y la vivencia personal se unen para enviar un mensaje contundente a miles de personas: no están solos, existen formas de ver el mundo con mayor claridad.











