
Jaqueline Robles
Oaxaca de Juárez, Oax.– Con el propósito de acercar al turismo nacional, internacional y local a espacios de creación artesanal y cultural, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Turismo, en coordinación con el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, presentó el Circuito “Manos, Colores y Sabores”, una nueva ruta de fácil acceso dentro de la Zona Metropolitana.
El proyecto reconoce el esfuerzo de artesanos oaxaqueños que, durante más de una década, han buscado mecanismos de promoción y consolidación de sus talleres. En esta primera etapa, el circuito integra cuatro espacios que reflejan la diversidad cultural y productiva de la entidad:
– La Textilería del Manantial (Pueblo Nuevo): Empresa con raíces mixtecas dedicada a la creación de textiles artesanales en telar de pedal. Bajo la dirección de Álvaro López, da empleo a 20 familias y exhibe un mural que ilustra el proceso de elaboración, convirtiéndose en un corredor cultural y turístico.

– Taller de Alebrijes Tribus Mijes (Trinidad de Viguera): Espacio rústico donde se tallan y pintan figuras de madera que fusionan fauna real con fantasía cromática. Además, ofrece talleres para visitantes de todas las edades.



– Taller Selvática (San Pablo Etla): Empresa artesanal que produce jabones, esencias y cosméticos con ingredientes agroecológicos de pequeños productores, preservando el ambiente y promoviendo el comercio justo.


Palenque “A Medios Chiles” (San Pablo Etla): Destino que transmite la pasión por el mezcal, ofreciendo degustaciones, alimentos y experiencias que honran la tradición del agave y la cultura oaxaqueña.


Este miércoles, agentes de viaje realizaron un recorrido de familiarización por los talleres, constatando la calidad de los productos y la riqueza de las experiencias que se ofrecen.
El Circuito “Manos, Colores y Sabores” representa una nueva oportunidad para que visitantes y habitantes de la capital disfruten de la artesanía, bebida y aprendizaje sin salir de la zona metropolitana. Es una invitación a redescubrir la grandeza cultural de Oaxaca, donde cada textil, cada alebrije, cada aroma y cada sorbo de mezcal narran la historia viva de un pueblo que sigue compartiendo su identidad con el mundo.











