
Jaqueline Robles
Oaxaca de Juarez, a 3 de julio de 1016.- Con una advertencia tajante sobre la urgencia de terminar con los viejos vicios de los tribunales, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, aseguró que el Poder Judicial se encuentra en una ruta de transformación radical que busca derribar el muro entre los juzgadores y los ciudadanos de a pie.
Durante su visita a la capital oaxaqueña para inaugurar el Foro Nacional de Intercambio de Experiencias en el Sistema de Justicia Laboral 2026, el ministro presidente dejó claro en su mensaje de apertura que la justicia tiene la obligación ineludible de abrir sus puertas a la sociedad.
Frente a representantes del órgano de administración judicial, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y autoridades en materia de conciliación y arbitraje, Aguilar Ortiz advirtió que, de no adoptar este nuevo método de acercamiento, el sistema judicial no podrá aspirar a mejorar ni a atender el reclamo legítimo de la ciudadanía. El foro, detalló, busca precisamente evaluar los avances de la reforma laboral, identificar áreas críticas y ajustar la coordinación de los operadores del Poder Judicial de la Federación.
Posteriormente, en un encuentro con los medios de comunicación, el ministro presidente profundizó en este cambio de rumbo. En una entrevista colectiva, Aguilar Ortiz reconoció la existencia de una histórica brecha entre quienes imparten justicia y los justiciables, afirmando que su gestión está empeñada en cerrarla mediante canales de diálogo directo.
En este sentido, reveló que existe una instrucción clara para que todos los jueces y magistrados del país se mantengan abiertos a escuchar y, sobre todo, a aceptar la crítica ciudadana, pues caminar por rutas paralelas ya no es opción.
El ministro presidente fue enfático al señalar que en Oaxaca existen las condiciones y la voluntad para dar un fin radical a la forma tradicional en que se impartía justicia. Sostuvo que existe una decisión firme de erradicar la corrupción desde las altas esferas y de sepultar los privilegios que caracterizaron a administraciones pasadas.
Admitió que desmantelar un sistema plagado de vicios es un reto complejo, pero defendió que el solo hecho de tomar la decisión de hacer lo correcto y cumplir estrictamente con el mandato constitucional ya constituye un valor fundamental en esta nueva etapa.
Como ejemplo de este viraje institucional, al ser cuestionado en la misma entrevista colectiva sobre la situación de la presa Mujer Solteca, el titular de la SCJN destacó la importancia del respeto al derecho de consulta de las comunidades. Aunque precisó que el método y las reglas del proceso pueden ser gestionados y que aún se debe esperar el resultado final, celebró que hoy se reconozca y respete este derecho, contrastándolo con el pasado, cuando se construían caminos y presas sin informar a la población y este respeto a la consulta comunitaria representa un paso crucial.
Por último aseveró que en su gestión, se están tomando las decisiones necesarias para hacer las cosas bien.












