
* En Oaxaca el 10% de la población penitenciaria de encuentra recluida por el delito de violencia familiar, sin embargo, ellos no garantiza que disminuya el flagelo asevera subsecretario de Prevención
Jaqueline Robles
Para erradicar la violencia y la delincuencia en el estado, la apuesta de fondo debe centrarse en la prevención y en la atención de las causas estructurales, más allá del castigo penal. Así lo planteó Roberto Claudio Castillo Ramírez, subsecretario de Prevención y Reinserción Social de la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana (SSPC), en entrevista para Dominio Informativo Digital.
En el marco del Encuentro Nacional de Buenas Prácticas de Cultura de Paz y Gobernanza – organizado por la Secretaría de Gobierno (SEGO), celebrado este jueves-, el funcionario advirtió que encarcelar de manera automática a quienes cometen violencia familiar no resuelve la problemática de raíz.
El subsecretario subrayó que los programas preventivos dirigidos a la niñez y adolescencia – enfocados en educación, salud, empleo y cultura- son inversiones sociales cuyos frutos se verán a mediano y largo plazo.
“Un resultado inmediato no lo vamos a ver ahorita en la sociedad; lo que estamos haciendo es construir una base y una red para ofrecer a las nuevas generaciones otro proyecto de vida”, puntualizó.
Castillo Ramírez reveló que la violencia familiar se mantiene como el delito número uno en Oaxaca. En las cárceles de la entidad, un 10% de la población penitenciaria (alrededor de 300 personas de un total de 4,400) se encuentra reclusa por esta causa, derivado del endurecimiento de las penas que impide aplicar mecanismos de solución anticipada.
Sin embargo, el subsecretario cuestionó que la prisión sea la única respuesta institucional para este problema:
”Las cárceles no pueden seguir llenándose de violentadores familiares; privarlos de la libertad no soluciona el problema de fondo. Se requiere una estrategia de política criminal con opciones menos severas que la prisión, reservando el encarcelamiento para delitos de alto impacto.”
Frente a este escenario, Castillo Ramírez destacó que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, en coordinación con el Tribunal Superior de Justicia del Estado, trabaja en una propuesta de reforma legislativa para dar solución a esta problemática, buscando graduar los niveles de riesgo y abrir paso a medidas cautelares que permitan la reeducación en libertad sin saturar los penales.
La meta, concluyó, es atender de raíz los detonantes de la conducta violenta -como la economía, el entorno social y las adicciones- mediante intervención comunitaria y reeducación familiar fuera de los muros penitenciarios.











