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domingo, 19 abril 2026 14:15
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*Tres víctimas en la Gustavo Pineda

Redacción

Las promesas de seguridad todavía resuenan en los discursos oficiales que recientemente se ofrecieron en Juchitán de Zaragoza, pero en la Colonia Gustavo Pineda, el sonido que prevalece es el de las ráfagas de fuego. A plena luz del día, el domo deportivo —ese símbolo de comunidad que el reciente “Pacto por la Paz de Juchitán” busca recuperar— se convirtió en el escenario de un triple homicidio que sacudió los cimientos del municipio.

Crónica de una tarde de espanto

Eran momentos de esparcimiento cotidiano cuando el estruendo de proyectiles rompió la rutina. Un grupo de personas, reunidas a un costado del espacio deportivo, fue blanco de un ataque directo e indiscriminado. Dos hombres, identificados como H. J. S. M. y E. C. M., cayeron sin vida sobre el pavimento, mientras el pánico se apoderaba de los vecinos que buscaban refugio.

La tragedia no terminó ahí. Horas después, en una sala del Hospital General “Macedonio Benítez Fuentes”, la resistencia de D. L. V. llegó a su fin, elevando a tres la cifra de muertos de esta jornada violenta.

El rastro rojo: Un mototaxi y casquillos

Mientras los agresores se perdían entre los callejones de la ciudad, la maquinaria pericial de la Fiscalía General del Estado (FGEO) comenzaba a rastrear las huellas del crimen. En el cruce de la calle David López Nelio y la Avenida Francisco Toledo, los peritos recolectaron ojivas y casquillos que ahora son piezas de un rompecabezas balístico.

Sin embargo, el hallazgo más significativo fue el de un mototaxi color rojo. Este vehículo es ahora la prueba reina bajo resguardo de la Agencia Estatal de Investigaciones. Las autoridades confían en que el seguimiento de esta unidad sea la hebra que permita desmantelar a la célula responsable del ataque.

La fragilidad de un Pacto

Este ataque no es solo un hecho delictivo más; es un desafío abierto al plan de seguridad presentado hace apenas unos días por la administración estatal. El gobernador Salomón Jara había trazado una hoja de ruta centrada en “Senderos Seguros” y tecnología de vigilancia para pacificar el Istmo.

El hecho de que el atentado ocurriera precisamente en un espacio público destinado al deporte subraya la magnitud del reto: ¿Cómo reconstruir el tejido social cuando el miedo sigue dictando el horario de las calles?

Mientras la Vicefiscalía Regional integra la carpeta de investigación, Juchitán observa con reserva. Los cuerpos ya han sido trasladados para la necropsia de ley, pero en la colonia Gustavo Pineda, el vacío que dejaron las víctimas es un recordatorio de que, en la lucha por la paz, las balas siguen llegando antes que las soluciones.

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