Cabecera
martes, 03 febrero 2026 17:14
IMG_20260203_16530794

El presidente municipal se vio obligado a enmendar los errores de algunos regidores que, entre la ignorancia de la Ley Orgánica Municipal y el afán de protagonismo, terminaron por exhibir su intención de desestabilizar un grupo que hasta antes de la consulta de Revocación de Mandato parecía unido.

La sesión se enredó cuando, en lugar de atender la propuesta de prórroga del nombramiento de Alberto Olmos García como alcalde cívico municipal para 2026, algunos concejales insistieron en hablar de “ratificación”, confundiendo términos y procesos.

El regidor Alejandro Carreño incluso pidió que se “ratificara” también al secretario municipal, aunque su nombramiento es por tres años y el tema ni siquiera estaba en el orden del día.

Por más de 40 minutos, Chagoya Villanueva y el regidor Martín Vásquez Villanueva intentaron explicar la diferencia entre prórroga y ratificación, pero la resistencia de algunos concejales, y la intervención de Héctor Pablo Ramírez Leyva, que pidió un receso con evidente ánimo de agitar las aguas, terminó por evidenciar que más que un error técnico, lo que se busca es oponerse a las decisiones del presidente municipal.

En conferencia de prensa, Raymundo Chagoya apeló a la institucionalidad que lo ha caracterizado:
“No podemos caer en un error y un vacío legal en una contraposición de normas. Para eso es la planeación, para eso es la orden del día, para eso hay que madurar los temas. Yo abogué mucho por el orden, les pedí a mis compañeros que mantengamos el protocolo que merece el Cabildo. Ellos son muy sensibles, también quieren mucho a Oaxaca.”

Con prudencia, el edil defendió a sus compañeros de críticas, atribuyendo la confusión a decisiones “de bote pronto” y llamando a cerrar filas por la capital. Subrayó que su papel será escuchar todas las voces, pero siempre preservando el orden y la institucionalidad, porque el Cabildo está en el ojo público y debe mostrar fortaleza.

Mientras el presidente municipal insiste en la unidad y en trabajar con doble esfuerzo por Oaxaca, algunos regidores parecen más interesados en exhibirse y en generar ruido que en construir acuerdos. La “confusión de términos” fue el pretexto; la intención de confrontar y desestabilizar, el verdadero fondo.

Raymundo Chagoya volvió a salvar al Cabildo de un ridículo mayor, pero la pregunta es inevitable: ¿cuánto tiempo podrá sostener la unidad de un Ayuntamiento donde algunos regidores confunden la ley con el protagonismo y la institucionalidad con la oportunidad de hacer ruido?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.