
La reforma a la Ley de Ingresos en la capital oaxaqueña busca reducir impuestos considerados injustos y corregir incrementos en las bases catastrales que afectaron a miles de contribuyentes. El presidente municipal, Ray Chagoya, confirmó que la medida pretende aliviar la presión económica sobre los hogares y garantizar un esquema tributario más justo.
La iniciativa responde a un compromiso con la ciudadanía y se enmarca en una política de justicia fiscal que busca equilibrar las aportaciones sin comprometer la estabilidad financiera del municipio.
Con este ajuste, se espera que las familias dispongan de mayores recursos y se eviten prácticas que en el pasado generaron aumentos desproporcionados. Chagoya aseguró que su administración seguirá trabajando en territorio para escuchar las inquietudes de la población y consolidar un sistema fiscal con sentido social.











