
Oplus_131072
La mañana de este miércoles, una marquesina de una vivienda particular se desplomó sobre la Avenida Juárez, entre las calles Abasolo y Murguía, en la ciudad de Oaxaca. El incidente, que movilizó de inmediato a personal de Protección Civil Municipal, se originó por el deterioro estructural del inmueble, según las primeras versiones.
El hecho pone en evidencia una problemática recurrente en la capital: numerosas construcciones particulares, muchas de ellas antiguas, se encuentran en condiciones similares. Los altos costos de mantenimiento, sumados a la indiferencia de algunos propietarios, han dejado a estas edificaciones en estado de vulnerabilidad.
Más allá de lo ocurrido en este domicilio, la situación plantea un reto para las autoridades municipales y estatales. ¿De qué manera actuarán para garantizar la seguridad de los oaxaqueños? La respuesta no puede limitarse a la reacción ante emergencias: se requiere una estrategia preventiva que involucre a los dueños de bienes inmuebles y que establezca mecanismos de coadyuvancia para evitar tragedias mayores.
El colapso de la marquesina es un recordatorio de que la seguridad urbana no depende únicamente de la infraestructura pública. La omisión en el cuidado de propiedades privadas también puede convertirse en un riesgo colectivo. La ciudadanía espera acciones claras que conjuguen responsabilidad institucional y compromiso social.











