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jueves, 18 junio 2026 22:21
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*Con una trayectoria que incluye Latin Grammys y el Lunario, el dúo espera en vano una reunión que el secretario Flavio Sosa prometió e incumplió.

Oaxaca de Juárez. “Hechos son amores, y no bellas palabras”. Con esta sentencia, el maestro Raul Martell, director del dúo Hermanos Martell, ha roto su silencio para denunciar lo que califica como un acto de “indiferencia y desprecio” por parte de la Secretaría de Cultura y las Artes de Oaxaca.

La denuncia no proviene de artistas emergentes, sino de los herederos del reconocido compositor Héctor Martell, autor del clásico internacional “Amor añejo” Los Hermanos Martell son una institución musical que ha trascendido fronteras: han participado en dos ediciones de los Latin Grammy, han grabado cinco discos y han llenado escenarios de la talla del afamado Lunario del Auditorio Nacional. Su historia incluye compartir créditos con leyendas como Armando Manzanero, Martín Urieta, Carlos Cuevas, Susana Harp y Lila Downs.

Sin embargo, este pedigrí artístico parece no haber sido suficiente para abrir las puertas de la burocracia oaxaqueña.

Un proyecto con raíces locales

Todo se origina tras una reunión previa con el secretario de Cultura, Flavio Sosa Villavicencio, donde se trazaron planes para el 2025. Las expectativas eran altas; el propio funcionario dijo a los artistas que “estarían a un lado de Rubén Blades”.

El proyecto a presentar se titula “Te traigo en Salsa”, una producción ambiciosa grabada en Colombia bajo la dirección del maestro Jorge Sanz. La propuesta de los Hermanos Martell no busca solo un escenario, sino reactivar la economía local: su intención es traer al director colombiano para que forme una orquesta íntegramente con músicos oaxaqueños, inyectando recursos directamente a la clase artística de la entidad en lugar de contratar una banda externa.

Ante esta iniciativa, el secretario Sosa Villavicencio manifestó que la idea le parecía “maravillosa”. Pero la realidad, advierten los artistas, ha sido otra.

La cita incumplida y la espera en vano.

La buena voluntad se desvaneció en el mes de mayo. El maestro Raul Martell solicitó una cita para cerrar el acuerdo. El secretario accedió a verlo la semana siguiente.

Martell compró su boleto de avión desde la Ciudad de México y llegó puntual a la oficina, pero el secretario no estaba. Tras intentos fallidos por contacto, el funcionario respondió por WhatsApp diciendo que lo vería “más tarde”, pero nunca apareció. La excusa final fue una reunión por Zoom, una oferta irónica para quien ya había viajado varios kilómetros y erogado sus recursos para una cita presencial que nunca se concretó.

La situación se repitió de mannera inaceptable. Tras el primer desaire,el secretario volvió a comprometerse a recibir a Martell, fijando la cita para el día siguiente a la fecha originalmente pactada, a las 2:30 de la tarde.

El maestro Martell, en un gesto de buena fe y persistencia, esperó dos horas. Con su vuelo de regreso programado para las seis de la tarde, el tiempo se agotó. Avisó al secretario de su partida inminente y solicitó, como última opción, la conversación virtual prometida. Aunque Sosa Villavicencio prometió buscarlo, nunca lo hizo.

Un luchador social contra la burocracia.

Raul Martell es un luchador social reconocido por el propio presidente Andrés Manuel López Obrador. Su trayectoria de tres décadas, cantando contra la discriminación y la injusticia, le valió ser inmortalizado en 2023 por la Lotería Nacional junto a figuras de la talla de Lila Downs, Óscar Chávez y Eugenia León, en la colección “Cantautores mexicanos”. Autor del emblemático tema ¿Qué le han hecho a mi país?, Martell sabe reconocer el valor de la palabra empeñada.

*El justo reclamo.*
Hoy, desde el silencio impuesto por la Secretaría, el artista rompe su quietud. *”Ningún artista merece un trato tan indiferente que en el fondo encierra desprecio”*, sentenció Martell.

La denuncia va más allá de un malentendido administrativo; es un cuestionamiento a la esencia de la institución pública. “Considero que la Secretaría de Cultura es un espacio donde el respeto a los artistas se debe manifestar en el cumplimiento de los acuerdos pactados”, concluyó el maestro.

Mientras el silencio oficial persiste, los Hermanos Martell exigen no solo el cumplimiento de la palabra, sino el respeto a su historia y trayectoria, así como a su legado y a su lucha social.

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